Es fascinante el empleo que hace Juan de la palabra permanecer: permanecemos en un sitio, permanecemos fieles a una idea, permanecemos en la memoria, pero… ¿permanecer EN otra persona? Da la sensación, como ha escrito ya algún pensador cristiano eminente, que para Juan, la Trinidad la formaran el Padre, el Hijo y la Comunidad, nosotros mismos, unidos todos por y en el Espíritu Santo.
El evangelista usa, para explicarlo, una imagen muy potente en el Israel de la época: la vid, que, en las escrituras, simbolizaba al propio pueblo israelita. Nosotros, discípulos, unidos así a Jesús, “permaneciendo” en Él de forma inseparable como sarmientos que ya están limpios por la Palabra del propio Jesús, glorificaremos al Padre mediante nuestros frutos.
¿Nos ponemos a la tarea?
Cada semana, unimos la Palabra y el canto para ayudar a profundizar en la Oración.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
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2024/09/17
2023/08/20
Ciclo A V Domingo de Pascua de Resurrección (APAS05)
¡Jesús te conduce por el camino del amor!
Jesús se despide de sus amigos y quiere que sientan el amor de Dios. El evangelio está escrito en clave pascual. Las comunidades lo escriben intentando explicarnos su vivencia de Jesús resucitado. La vida de Jesús se entiende de otro modo, siguiendo el camino de Jesús, desde Galilea, pero a la luz de la pascua.
Jesús nos dice creed en Dios y creed también en mí, pero quiere decirnos que confiemos en Él y que pongamos nuestra confianza en Dios.
Y también, en casa de mi Padre hay muchas estancias. El corazón de Dios tiene espacio para todos y todos estamos llamados a formar parte de la familia de Dios.
El amor de Dios nos impulsa a seguir el camino que nos muestra Jesús. Su vida es auténtica, comprometida, verdadera y nos ilumina un camino nuevo en el que lo importante es descubrir a los más vulnerables y que sientan también que Dios les ama y que están en el corazón de Dios
Jesús nos dice creed en Dios y creed también en mí, pero quiere decirnos que confiemos en Él y que pongamos nuestra confianza en Dios.
Y también, en casa de mi Padre hay muchas estancias. El corazón de Dios tiene espacio para todos y todos estamos llamados a formar parte de la familia de Dios.
El amor de Dios nos impulsa a seguir el camino que nos muestra Jesús. Su vida es auténtica, comprometida, verdadera y nos ilumina un camino nuevo en el que lo importante es descubrir a los más vulnerables y que sientan también que Dios les ama y que están en el corazón de Dios
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Yo soy el camino la verdad y la vida
2022/05/18
Ciclo C Domingo V de Pascua de Resurrección (CPAS05)
¡Amaos también unos a otros!
Señor, que al despedirte de tus discípulos dijiste: “Amaos como yo os he amado; así os reconocerán como de los míos”, perdona nuestra falta de seriedad. Te dejamos mal muchas veces, porque no nos amamos unos a otros como tú mandaste en la cena.
Después de tantos años de cristianismo, todavía no hemos aprendido la lección. Suspenso anual durante siglos y siglos.
Cambia, Señor, nuestro corazón de piedra por otro de carne..
Transvasa tu Espíritu de amor a nuestro interior anquilosado..
Y cuando hayamos desterrado por completo de nuestro estilo,
el egoísmo, la soberbia, el desdén, la frialdad y la revancha,
entonces los demás nos reconocerán como tus discípulos.
Después de tantos años de cristianismo, todavía no hemos aprendido la lección. Suspenso anual durante siglos y siglos.
Cambia, Señor, nuestro corazón de piedra por otro de carne..
Transvasa tu Espíritu de amor a nuestro interior anquilosado..
Y cuando hayamos desterrado por completo de nuestro estilo,
el egoísmo, la soberbia, el desdén, la frialdad y la revancha,
entonces los demás nos reconocerán como tus discípulos.
2021/04/27
Ciclo B Domingo V del Tiempo de Pascua de Resurrección (BPAS05)
¡Permaneced en mí!
Es fascinante el empleo que hace Juan de la palabra permanecer: permanecemos en un sitio, permanecemos fieles a una idea, permanecemos en la memoria, pero… ¿permanecer EN otra persona? Da la sensación, como ha escrito ya algún pensador cristiano eminente, que para Juan la Trinidad la formaran el Padre, el Hijo y la Comunidad, nosotros mismos, unidos todos por y en el Espíritu Santo.
El evangelista usa, para explicarlo, una imagen muy potente en el Israel de la época: la vid, que simbolizaba en las escrituras al propio pueblo israelita. Nosotros, discípulos, unidos así a Jesús, “permaneciendo” en Él de forma inseparable como sarmientos que ya están limpios por la Palabra del propio Jesús, glorificaremos al Padre mediante nuestros frutos.
¿Nos ponemos a la tarea?
El evangelista usa, para explicarlo, una imagen muy potente en el Israel de la época: la vid, que simbolizaba en las escrituras al propio pueblo israelita. Nosotros, discípulos, unidos así a Jesús, “permaneciendo” en Él de forma inseparable como sarmientos que ya están limpios por la Palabra del propio Jesús, glorificaremos al Padre mediante nuestros frutos.
¿Nos ponemos a la tarea?
2020/05/05
Ciclo A V Domingo de Resurrección (APAS05)
Me enseñarás el Sendero de la Vida
El amor de Dios en nosotros nos mueve a caminar a la zaga de la huella de Jesús.
Nos conduce con las obras, que se hacen luz para todos, e incluso para nosotros mismos, y nos hacen despertar en ese camino de luz que es Jesús para el mundo.
La vida se ilumina así con una perspectiva nueva y nos lleva a vivir con la nostalgia de lo eterno, donde todos y, especialmente con un anhelo mayor los que más sufren, alcanzarán su felicidad..
Jesús es la luz del mundo. Su luz penetra e ilumina hasta lo más profundo. Nos libera de la ceguera de una vida en la que los acontecimientos se van superponiendo sin vivir plenamente en Dios..
Nos ponemos en sus manos para descubrir, en nuestras oscuridades, esa luz que ilumina nuestro interior y nos da calor de amor..
Le presentamos nuestras ilusiones, nuestros horizontes que pretendemos alcanzar y dejamos que nuestro corazón arda en su presencia y nos llene de luz y amor, en una vida llena de esperanza..
Nos conduce con las obras, que se hacen luz para todos, e incluso para nosotros mismos, y nos hacen despertar en ese camino de luz que es Jesús para el mundo.
La vida se ilumina así con una perspectiva nueva y nos lleva a vivir con la nostalgia de lo eterno, donde todos y, especialmente con un anhelo mayor los que más sufren, alcanzarán su felicidad..
Jesús es la luz del mundo. Su luz penetra e ilumina hasta lo más profundo. Nos libera de la ceguera de una vida en la que los acontecimientos se van superponiendo sin vivir plenamente en Dios..
Nos ponemos en sus manos para descubrir, en nuestras oscuridades, esa luz que ilumina nuestro interior y nos da calor de amor..
Le presentamos nuestras ilusiones, nuestros horizontes que pretendemos alcanzar y dejamos que nuestro corazón arda en su presencia y nos llene de luz y amor, en una vida llena de esperanza..
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Oración,
Tiempo de Pascua 5,
Yo soy el camino y la verdad y la vida
2018/04/22
Ciclo B Tiempo de Pascua (BPAS05)
Permaneced en su amor
Es fascinante el empleo que hace Juan de la palabra permanecer: permanecemos en un sitio, permanecemos fieles a una idea, permanecemos en la
memoria, pero… ¿permanecer EN otra persona? Da la sensación, como ha
escrito ya algún pensador cristiano eminente, que para Juan la Trinidad la formaran el Padre, el Hijo y la Comunidad, nosotros mismos, unidos todos por y
en el Espíritu Santo.
El evangelista usa, para explicarlo, una imagen muy potente en el Israel de la época: la vid, que simbolizaba en las escrituras al propio pueblo israelita. Nosotros, discípulos, unidos así a Jesús, “permaneciendo” en él de forma inseparable como sarmientos que ya han sido limpios por la Palabra del propio Jesús, glorificaremos al Padre mediante nuestros frutos.
¿Nos ponemos a la tarea?
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