Hoy vemos a Jesús mirando a su alrededor y viendo las necesidades básicas de la multitud que le sigue y quiere darnos una lección de Solidaridad.
Los discípulos intentan escurrir el bulto: Ese no es nuestro problema, que cada cual busque comida, que vayan a comprarla a la aldea más cercana, nosotros no tenemos dinero para dar de comer a todos.
¿Cuántas veces pensamos, ante el problema del hambre, que ése no es asunto nuestro, que no podemos hacer nada para resolver la pandemia del HAMBRE?
Sin embargo, la crisis del COVID 19 y el aumento de las colas del hambre, nos ha hecho ver, que no es necesario el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, para poder hacer algo y ayudar a esta crisis del hambre.
Muchas personas anónimas nos han enseñado ejemplos de solidaridad y compromiso con los más desfavorecidos.
¿Somos capaces de seguir su ejemplo?
Cada semana, unimos la Palabra y el canto para ayudar a profundizar en la Oración.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
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2024/09/17
2023/08/21
Ciclo A XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (ATOR18)
¡Dadles vosotros de comer!
Este Evangelio, que para muchos se queda como un milagro con cierto tinte de magia, sin embargo, nos resalta que la solidaridad está en la capacidad de cambiar nuestra actitud, y hacer nuestra, la necesidad de los demás.
¿De dónde nace la multiplicación de los panes? La respuesta está en la invitación de Jesús a los discípulos: «Dadles vosotros...», «dar», compartir. ¿Qué comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son precisamente esos panes y esos peces los que, en las manos del Señor, sacian a toda la multitud.
Y esto nos dice que, en la Iglesia, y también en la sociedad, una palabra clave a la que no debemos tener miedo, es «solidaridad», o sea, saber poner a disposición de Dios lo que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque sólo compartiendo, sólo en el don, nuestra vida será fecunda, dará fruto. Solidaridad: ¡una palabra que mira mal el espíritu mundano!
Un tema esencial para el Papa Francisco, es el hambre consecuencia de la pobreza extrema, resaltando que existe una cultura del descarte que nos ha hecho insensibles también al derroche y al desperdicio de alimentos, cosa aún más deplorable cuando muchas personas y familias sufren hambre y malnutrición.
En otro tiempo, nuestros abuelos cuidaban mucho que no se tirara nada de comida sobrante. El consumismo nos ha inducido a acostumbrarnos a lo superfluo y al desperdicio cotidiano de alimento. ¡Pero recordemos bien que el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre, de quien tiene hambre!, y cuando el alimento se comparte de modo equitativo, con solidaridad, nadie carece de lo necesario. Cada comunidad puede ir al encuentro de las necesidades de los más pobres. [Ecología humana y ecología medioambiental caminan juntas.” (Audiencia 5 de junio 2013)]
¿De dónde nace la multiplicación de los panes? La respuesta está en la invitación de Jesús a los discípulos: «Dadles vosotros...», «dar», compartir. ¿Qué comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son precisamente esos panes y esos peces los que, en las manos del Señor, sacian a toda la multitud.
Y esto nos dice que, en la Iglesia, y también en la sociedad, una palabra clave a la que no debemos tener miedo, es «solidaridad», o sea, saber poner a disposición de Dios lo que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque sólo compartiendo, sólo en el don, nuestra vida será fecunda, dará fruto. Solidaridad: ¡una palabra que mira mal el espíritu mundano!
Un tema esencial para el Papa Francisco, es el hambre consecuencia de la pobreza extrema, resaltando que existe una cultura del descarte que nos ha hecho insensibles también al derroche y al desperdicio de alimentos, cosa aún más deplorable cuando muchas personas y familias sufren hambre y malnutrición.
En otro tiempo, nuestros abuelos cuidaban mucho que no se tirara nada de comida sobrante. El consumismo nos ha inducido a acostumbrarnos a lo superfluo y al desperdicio cotidiano de alimento. ¡Pero recordemos bien que el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre, de quien tiene hambre!, y cuando el alimento se comparte de modo equitativo, con solidaridad, nadie carece de lo necesario. Cada comunidad puede ir al encuentro de las necesidades de los más pobres. [Ecología humana y ecología medioambiental caminan juntas.” (Audiencia 5 de junio 2013)]
2022/06/16
Ciclo C Domingo de Corpus Christi (CPAS10)
Dadles vosotros de comer
¡Y todos comieron!
Una multitud sigue a Jesús deseosa de ver prodigios de necesitados de sanación, de cautivados por su "otra" forma de presentar a Dios. Una multitud que, en algunos casos, lo ha dejado todo y en otros, que nunca ha tenido nada, pero en ambos casos con las manos vacías y el corazón anhelante de seguirte.
Los discípulos están atentos y se percatan de que se acerca la noche y que no tienen capacidad para satisfacer las necesidades más básicas de ese gentío, y proponen la solución más "sensata", que cada uno se busque la vida y ya se reencontraran en otro momento mejor.
Sin embargo, Jesús ve la imagen con los ojos de Dios y la solución que propone es otra, dadles vosotros de comer. No esperéis a que los problemas se solucionen solos o a que el maná baje del Cielo. Opone a la lógica económica imperante, la lógica solidaria, compartid y habrá para todos.
De una manera radical el evangelio nos recuerda que la Eucaristía no se debe quedar en un acto de piedad particular, sino que es común-unión, y de esta manera habrá abundancia para todos.
Los discípulos están atentos y se percatan de que se acerca la noche y que no tienen capacidad para satisfacer las necesidades más básicas de ese gentío, y proponen la solución más "sensata", que cada uno se busque la vida y ya se reencontraran en otro momento mejor.
Sin embargo, Jesús ve la imagen con los ojos de Dios y la solución que propone es otra, dadles vosotros de comer. No esperéis a que los problemas se solucionen solos o a que el maná baje del Cielo. Opone a la lógica económica imperante, la lógica solidaria, compartid y habrá para todos.
De una manera radical el evangelio nos recuerda que la Eucaristía no se debe quedar en un acto de piedad particular, sino que es común-unión, y de esta manera habrá abundancia para todos.
2021/07/20
Ciclo B Domingo XVII de Tiempo Ordinario (BTOR17)
¡Solidarízate!
Hoy vemos a Jesús mirando a su alrededor y viendo las necesidades básicas de la multitud que le sigue y quiere darnos una lección de Solidaridad.
Los discípulos intentan escurrir el bulto, ése no es nuestro problema, que cada cual busque comida, que vayan a comprarla a la aldea más cercana, nosotros no tenemos dinero para dar de comer a todos.
¿Cuántas veces pensamos, ente el problema del hambre, que ése no es asunto nuestro, que no podemos hacer nada para resolver esta pandemia?
Sin embargo, la crisis del COVID 19 y el aumento de las colas del hambre, nos ha hecho ver, que no es necesario el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, para poder hacer algo y ayudar en esta crisis.
Muchas personas anónimas nos han enseñado ejemplos de solidaridad y compromiso con los más desfavorecidos.
¿Somos capaces de seguir su ejemplo?
Los discípulos intentan escurrir el bulto, ése no es nuestro problema, que cada cual busque comida, que vayan a comprarla a la aldea más cercana, nosotros no tenemos dinero para dar de comer a todos.
¿Cuántas veces pensamos, ente el problema del hambre, que ése no es asunto nuestro, que no podemos hacer nada para resolver esta pandemia?
Sin embargo, la crisis del COVID 19 y el aumento de las colas del hambre, nos ha hecho ver, que no es necesario el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, para poder hacer algo y ayudar en esta crisis.
Muchas personas anónimas nos han enseñado ejemplos de solidaridad y compromiso con los más desfavorecidos.
¿Somos capaces de seguir su ejemplo?
2019/06/17
Ciclo C Domingo del Corpus (CCOR01)
Dadles vosotros de comer. ¡Y todos comieron!
Una multitud sigue a Jesús deseosa de ver prodigios de necesitados de sanación, de cautivados por su "otra" forma de presentar a Dios. Una multitud que, en algunos casos, lo ha dejado todo y en otros, que nunca ha tenido nada, pero en ambos casos con las manos vacías y el corazón anhelante de seguirle.
Los discípulos están atentos y se percatan de que se acerca la noche y que no tienen capacidad para satisfacer las necesidades más básicas de ese gentío, y proponen la solución más "sensata", que cada uno se busque la vida y ya se reencontraran en otro momento mejor.
Sin embargo, Jesús ve la imagen con los ojos de Dios y la solución que propone es otra, dadles vosotros de comer. No esperéis a que los problemas se solucionen solos o a que el maná baje del Cielo. Opone a la lógica económica imperante, la lógica solidaria, compartid y habrá para todos.
De una manera radical el evangelio nos recuerda que la Eucaristía no se debe quedar en un acto de piedad particular sino que es común-unión, y de esta manera habrá abundancia para todos.
Los discípulos están atentos y se percatan de que se acerca la noche y que no tienen capacidad para satisfacer las necesidades más básicas de ese gentío, y proponen la solución más "sensata", que cada uno se busque la vida y ya se reencontraran en otro momento mejor.
Sin embargo, Jesús ve la imagen con los ojos de Dios y la solución que propone es otra, dadles vosotros de comer. No esperéis a que los problemas se solucionen solos o a que el maná baje del Cielo. Opone a la lógica económica imperante, la lógica solidaria, compartid y habrá para todos.
De una manera radical el evangelio nos recuerda que la Eucaristía no se debe quedar en un acto de piedad particular sino que es común-unión, y de esta manera habrá abundancia para todos.
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(Lc 9_11b-17),
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