¿Quién es mi prójimo? Buena pregunta y, ¿Respondemos como el joven rico? Si nos hacemos esta pregunta es que estamos más cerca de la “Ley” que de seguir las “leyes del corazón”.
¿Nos importan más saber quién es mi prójimo que mirar a nuestro alrededor con otros ojos?
Siéntete ante el dilema del joven rico y mira a tu alrededor con los ojos de Jesús. ¿Qué ves? ¿Se puede actuar parándonos a pensar primero quién es mi prójimo y después pensar en hacer algo?
Abre el corazón a Jesús ¿Jesús pensaba cómo era su prójimo o ponía el corazón abierto en sus manos y actuaba?
Cada semana, unimos la Palabra y el canto para ayudar a profundizar en la Oración.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
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2022/07/08
2021/09/01
Ciclo B Domingo XXII de Tiempo Ordinario (BTOR22)
¡Abre tu corazón!
Con agua corriente en casa es fácil tener limpias las manos. Ahora, en tiempos de COVID nos vuelven a recordar la importancia de limpiarse las manos como protección. Sin embargo, esa medida sanitaria, se había vuelto precepto. Y la importancia no estaba en la salud, si no en el cumplimiento de la tradición.
Con el tiempo se nos van acumulando tradiciones que se convierten en leyes, “…porque siempre se ha hecho así” ¿Y cómo se va a hacer algo distinto de nuestros padres o abuelos, aunque no signifique nada para nosotros? Sin pararnos a pensar que lo que tuvo sentido en un contexto, puede haberlo perdido y eso nos puede llevar a vivir una fe con indiferencia.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
Con el tiempo se nos van acumulando tradiciones que se convierten en leyes, “…porque siempre se ha hecho así” ¿Y cómo se va a hacer algo distinto de nuestros padres o abuelos, aunque no signifique nada para nosotros? Sin pararnos a pensar que lo que tuvo sentido en un contexto, puede haberlo perdido y eso nos puede llevar a vivir una fe con indiferencia.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
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