Jesús nos mira de una manera diferente. Nos llama, nos busca, no nos abandona. Salió al encuentro al ciego de nacimiento, sintió el dolor de su vida y le descubrió la luz. Y el ciego, por primera vez en su vida, salió de las tinieblas y ese encuentro cambió su vida.
Déjate encontrar por Jesús, deja que te ilumine, deja que te abra los ojos y siente que está a tu lado, escúchale en el fondo de ti mismo. Él es el que de verdad te conoce, te llama por tu nombre y no te abandona nunca.
Muchas veces es más cómodo no complicarse la vida, cerrar los ojos a la verdad y vivir engañándonos a nosotros mismos. Jesús nos pide abrir los ojos, dejarnos alumbrar, comenzar a ver la realidad que nos rodea con una luz nueva que nos anima a cambiar y a decir ¡Creo Señor!
Cada semana, unimos la Palabra y el canto para ayudar a profundizar en la Oración.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
Mostrando entradas con la etiqueta (Jn 9_1-41). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta (Jn 9_1-41). Mostrar todas las entradas
2023/04/20
2020/03/19
Ciclo A Domingo IV del Tiempo de Cuaresma (ACUA04)
¡Creo, Señor!
Jesús nos mira de una manera diferente. Nos llama, nos busca, no nos abandona. Igual que al ciego de nacimiento; le salió al encuentro, sintió el dolor de su vida y le descubrió la luz. Y el ciego, por primera vez en su vida, salió de las tinieblas y ese encuentro cambió su vida.
Déjate encontrar por Jesús, deja que te ilumine, deja que te abra los ojos y siente que está a tu lado, escúchale en el fondo de ti mismo. Él es el que de verdad te conoce, te llama por tu nombre y no te abandona nunca.
Muchas veces es más cómodo no complicarse la vida, cerrar los ojos a la verdad y vivir engañándonos a nosotros mismos. Jesús nos pide abrir los ojos, dejarnos alumbrar, comenzar a ver la realidad que nos rodea con una luz nueva que nos anima a cambiar y a decir ¡Creo Señor!.
Déjate encontrar por Jesús, deja que te ilumine, deja que te abra los ojos y siente que está a tu lado, escúchale en el fondo de ti mismo. Él es el que de verdad te conoce, te llama por tu nombre y no te abandona nunca.
Muchas veces es más cómodo no complicarse la vida, cerrar los ojos a la verdad y vivir engañándonos a nosotros mismos. Jesús nos pide abrir los ojos, dejarnos alumbrar, comenzar a ver la realidad que nos rodea con una luz nueva que nos anima a cambiar y a decir ¡Creo Señor!.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

