Cuántas veces pensamos que nuestra vida va demasiado deprisa, que no tenemos tiempo de detenernos en la vorágine del día a día. Parece que la vida pasa ante nosotros sin que podamos pararnos a evaluar lo que hacemos.
Contemplamos la vida de Jesús como un ejemplo inalcanzable, no como una Nueva Noticia para todos nosotros.
Sin embargo, un discípulo tiene siempre en el horizonte llegar a ser, al menos, como su maestro: hacerse como él. Para ello trabaja incesantemente, procura permanecer a su lado el máximo tiempo posible, adquirir sus hábitos, sus técnicas, los secretos que le han hecho ser Maestro en lo suyo.
Esto no es una metáfora: como discípulos de Cristo estamos llamados a ser Jesús para los demás. El evangelio solo tiene un mensaje: ¡Ama!
Necesitamos hacer algo de silencio en nuestro interior, acallar el ruido que nos rodea, para prestar oídos a la voz de Jesús que nos pide sacar lo bueno que Dios infunde en nuestro corazón y poner los ojos en todas aquellas personas que nos rodean y necesitan que pongamos en práctica el ejemplo de Jesús, mirar con su mirada y ¡AMAR!
Cada semana, unimos la Palabra y el canto para ayudar a profundizar en la Oración.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
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2022/02/22
Ciclo C Domingo VIII del Tiempo Ordinario (CTOR08)
¡Mirar como Jesús!
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¿Puede un ciego guiar a otro ciego?,
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Tiempo Ordinario 8
2019/02/25
Ciclo C Domingo del Tiempo Ordinario 8 (CTOR08)
¡Ser como Jesús!
Los cristianos nos hemos acostumbrado a contemplar la Buena Noticia de Jesús desde la distancia, como si no fuera con nosotros, como meros espectadores de una película de argumento lineal. El bueno (Jesús) muere al final a manos de los malos (contubernio judeo-romano), a causa de sus elevados ideales. La película acaba y nos vamos a casa: hemos cumplido el precepto.
Sin embargo el discípulo de cualquier disciplina tiene siempre en el horizonte llegar a ser, al menos, como su maestro: hacerse como él. Para ello trabaja incesantemente, procura permanecer a su lado el máximo tiempo posible, adquirir sus hábitos, sus técnicas, los secretos que le han hecho ser Maestro en lo suyo.
Esto no es una metáfora: como discípulos de Cristo estamos llamados a ser Jesús para los demás. El evangelio solo tiene un mensaje: ¡Ama!
¿Quieres ser discípulo, o vamos sacando butacas para la siguiente película?
Sin embargo el discípulo de cualquier disciplina tiene siempre en el horizonte llegar a ser, al menos, como su maestro: hacerse como él. Para ello trabaja incesantemente, procura permanecer a su lado el máximo tiempo posible, adquirir sus hábitos, sus técnicas, los secretos que le han hecho ser Maestro en lo suyo.
Esto no es una metáfora: como discípulos de Cristo estamos llamados a ser Jesús para los demás. El evangelio solo tiene un mensaje: ¡Ama!
¿Quieres ser discípulo, o vamos sacando butacas para la siguiente película?
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