La vida monótona de cada día nos arrastra y hacemos oídos sordos a todo lo que nos rodea. La vida cotidiana consume nuestro tiempo para llegar a todo lo que queremos hacer y no nos paramos a pensar, ni vemos o escuchamos el mundo que nos rodea.
Sin darnos cuenta, nos podemos encerrar en un mundo propio y no escuchar nada fuera de nosotros mismos
Jesús nos llama la atención sobre el peligro de aislamiento que supone alejarse de los demás. Nos incita a interiorizar sus palabras y que nos demos cuenta de la necesidad de encontrarnos con su voz sanadora que nos hable al corazón y nos devuelva a un mundo abierto a los demás.
Jesús nos habla al corazón y nos dice: “Effetá” - Ábrete.
Cada semana, unimos la Palabra y el canto para ayudar a profundizar en la Oración.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
Los cascabeles nos llaman a la oración y nos recuerdan la Alegría del Evangelio.
2021/09/04
2021/09/01
Ciclo B Domingo XXII de Tiempo Ordinario (BTOR22)
¡Abre tu corazón!
Con agua corriente en casa es fácil tener limpias las manos. Ahora, en tiempos de COVID nos vuelven a recordar la importancia de limpiarse las manos como protección. Sin embargo, esa medida sanitaria, se había vuelto precepto. Y la importancia no estaba en la salud, si no en el cumplimiento de la tradición.
Con el tiempo se nos van acumulando tradiciones que se convierten en leyes, “…porque siempre se ha hecho así” ¿Y cómo se va a hacer algo distinto de nuestros padres o abuelos, aunque no signifique nada para nosotros? Sin pararnos a pensar que lo que tuvo sentido en un contexto, puede haberlo perdido y eso nos puede llevar a vivir una fe con indiferencia.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
Con el tiempo se nos van acumulando tradiciones que se convierten en leyes, “…porque siempre se ha hecho así” ¿Y cómo se va a hacer algo distinto de nuestros padres o abuelos, aunque no signifique nada para nosotros? Sin pararnos a pensar que lo que tuvo sentido en un contexto, puede haberlo perdido y eso nos puede llevar a vivir una fe con indiferencia.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
Jesús nos recuerda que necesita personas de corazón abierto, comprometidas con los demás. Su ejemplo es de manos que acarician, acogen, devuelven la dignidad al otro, bendicen…, y todo lo que sale de dentro de un corazón lleno de Dios, no nos puede hacer “impuros”.
2021/08/10
Ciclo B Domingo XXI de Tiempo Ordinario (BTOR21)
¡Señor, Tú tienes palabras de vida eterna!
Cuando hay ruido en nuestra vida, es difícil escuchar al Señor y nos movemos de un lado a otro intentando abarcar más y más, sin pararnos a pensar que este tipo de vida no nos deja crecer.
Cuanto más ruido hay en nuestra vida, más difícil es el encuentro con Jesús y, entonces, ¿nuestra fe se ha hecho superficial o cumplimos el rito solamente?
Jesús nos hace una pregunta: ¿También vosotros queréis marcharos? Jesús nos deja libertad para decidir, no obliga a nadie.
Las palabras de Jesús no son vacías o intrascendentes. Su mensaje no es engañoso, comunican vida, tienden a llevarnos a una vida más digna y plena.
¿Quieres vivir al estilo de Jesús, acogiendo su Espíritu y trabajando por un proyecto de bien común?
Cuanto más ruido hay en nuestra vida, más difícil es el encuentro con Jesús y, entonces, ¿nuestra fe se ha hecho superficial o cumplimos el rito solamente?
Jesús nos hace una pregunta: ¿También vosotros queréis marcharos? Jesús nos deja libertad para decidir, no obliga a nadie.
Las palabras de Jesús no son vacías o intrascendentes. Su mensaje no es engañoso, comunican vida, tienden a llevarnos a una vida más digna y plena.
¿Quieres vivir al estilo de Jesús, acogiendo su Espíritu y trabajando por un proyecto de bien común?
2021/08/09
Ciclo B Domingo XX de Tiempo Ordinario (BTOR20)
¡Jesús, el PAN que alimenta nuestra vida!
Dios quiso encarnarse en la feminidad de María. María, mujer fuerte y maestra de fe, mujer fiel. Ya su oración anuncia al Dios de la misericordia, al Dios de los pobres. Es la mujer que capta la esencia de Dios y la pone en práctica con su vida, el Dios del amor compasivo y misericordioso, al lado de los débiles.
La Asunción de María nos anuncia la esperanza en la resurrección.
Nosotros como discípulos de Jesús, no solo tenemos que creer en Él, como María, si no que para que nuestra fe crezca y se fortalezca, tenemos que alimentarnos del mismo Jesús, con su cuerpo y con su sangre, pan y vino, elaborados por nuestras manos a partir de trigo y uvas creados por las manos de Dios. Para que nuestra fuerza vital crezca, tenemos que alimentarla, en Comunidad desde dentro con el aliento, actitudes y ejemplo de Jesús.
La Asunción de María nos anuncia la esperanza en la resurrección.
Nosotros como discípulos de Jesús, no solo tenemos que creer en Él, como María, si no que para que nuestra fe crezca y se fortalezca, tenemos que alimentarnos del mismo Jesús, con su cuerpo y con su sangre, pan y vino, elaborados por nuestras manos a partir de trigo y uvas creados por las manos de Dios. Para que nuestra fuerza vital crezca, tenemos que alimentarla, en Comunidad desde dentro con el aliento, actitudes y ejemplo de Jesús.
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Yo soy el Pan Vivo bajado del cielo
2021/08/08
Ciclo B Domingo XIX de Tiempo Ordinario (BTOR19)
¡Yo soy el PAN de la VIDA!
Confiamos en alguien cuando vemos lo que hace y lo que dice y la coherencia de su vida. Sentimos, entonces, que no nos va a engañar.
Creemos en Jesús porque nos atrae su persona y lo que hace y lo que dice, y notamos que su mensaje responde a muchas de nuestras preguntas y vemos que no nos deja abandonados.
Jesús nos dice que, para sentirnos atraídos hacia Él, es Dios mismo el que pone la semilla en nuestro corazón. Solo abiertos a escuchar la voz de Dios dentro de nosotros, nos sentiremos invitados a seguir a Jesús, que ofrece humanidad, acogida, consuelo, esperanza, dignidad, … y nos invita a alimentarnos con su ejemplo.
¿Te atrae su ejemplo?
Creemos en Jesús porque nos atrae su persona y lo que hace y lo que dice, y notamos que su mensaje responde a muchas de nuestras preguntas y vemos que no nos deja abandonados.
Jesús nos dice que, para sentirnos atraídos hacia Él, es Dios mismo el que pone la semilla en nuestro corazón. Solo abiertos a escuchar la voz de Dios dentro de nosotros, nos sentiremos invitados a seguir a Jesús, que ofrece humanidad, acogida, consuelo, esperanza, dignidad, … y nos invita a alimentarnos con su ejemplo.
¿Te atrae su ejemplo?
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